El Ayuntamiento de Illana ha reiterado nuevamente su
exigencia de una actuación inmediata, integral y definitiva en la carretera
CM-2054, cuyo estado de deterioro es grave, persistente, tal y como se refleja
en el material gráfico difundido recientemente, lo cual es también plenamente
conocido por la administración responsable, en este caso, la Consejería de
Fomento de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
La situación resulta especialmente intolerable por
afectar de manera directa al transporte escolar, obligando diariamente a
menores a circular por una vía que no reúne condiciones de seguridad suficientes.
Con el fin de evidenciar esta realidad, el Ayuntamiento ha difundido un vídeo con
algunas imágenes grabadas desde el propio transporte, que muestra con claridad
el estado real de la carretera.
Se trata de una problemática cronificada en el
tiempo. Durante muchos años, el Ayuntamiento, las urbanizaciones afectadas,
asociaciones y numerosos vecinos han reclamado de forma reiterada una solución
definitiva, promoviendo incluso recogidas de firmas ante la falta de respuestas
eficaces. El profundo malestar social generado ha llevado a que se califique
esta vía como “la carretera de la vergüenza”, una denominación que refleja
fielmente el abandono sufrido.
Hasta la fecha, no se ha llevado a cabo ninguna
actuación estructural, limitándose la Consejería a intervenciones puntuales y
superficiales que no solo no han solucionado las deficiencias existentes,
sobradamente conocidas, sino que han supuesto un uso ineficaz de recursos
públicos, sin mejora real de la seguridad ni de la funcionalidad de la vía.
La CM-2054, aun discurriendo por término municipal
de Leganiel (Cuenca), es la única vía de comunicación entre el núcleo urbano y
las urbanizaciones del municipio, también con la provincia de Madrid, soportando
una elevada intensidad de tráfico diario y constituye un acceso imprescindible
para el acceso a servicios públicos esenciales como la atención primaria
sanitaria.
Desde el Ayuntamiento se considera que ya no caben
más excusas ni soluciones provisionales y se exige a la Consejería una
intervención estructural completa, que incluya la renovación integral del
firme, la mejora de la señalización y la adecuación del trazado a la realidad
de la circulación, poniendo fin de manera inmediata a una situación indigna,
peligrosa y prolongada injustificadamente en el tiempo.