La Feria de la Caza y el Medio Rural de Illana
ha quedado oficialmente inaugurada en la mañana de este sábado dando
paso a un intenso fin de semana donde vecinos y visitantes podrán
disfrutar de las actividades programadas en esta séptima edición. Tras
el éxito de los años anteriores, esta edición vuelve a poner a Illana en
el centro del sector cinegético consolidándose como una de las citas más destacadas para los amantes del medio rural.
El acto de inauguración, presidido por el alcalde de la localidad, Francisco Javier Pérez del Saz,
ha reunido a autoridades, profesionales del sector y numeroso público
animados también por el buen tiempo. La apertura ha corrido a cargo del
matador de toros, Eugenio de Mora, director de la escuela taurina de Toledo y el legendario Ismael Tragacete,
seis veces campeón de España de caza menor con perro y una vez campeón
del mundo, quienes han destacado en sus intervenciones la importancia de
este evento como punto de encuentro y escaparate de las tradiciones y
del sector.
Durante la inauguración también se ha rendido un merecido reconocimiento a Onésimo Migueláñez
por su implicación y colaboración con la feria desde sus inicios,
subrayando su papel fundamental en la consolidación de esta cita como
referente.

El
alcalde ha querido poner en valor “la relevancia de la actividad
cinegética en el entorno rural, destacando su impacto económico, social y
cultural”. “La caza es una parte esencial de nuestro medio rural, no
solo por su contribución a la economía local, sino también por su papel
en la conservación del entorno y en el mantenimiento de nuestras
tradiciones”, ha señalado. Asimismo, ha añadido que “eventos como esta
feria contribuyen a visibilizar un sector clave y a generar
oportunidades para nuestros pueblos”.
La programación de la feria ofrece una amplia
variedad de propuestas para todos los públicos hasta este domingo,
incluyendo exhibiciones, actividades culturales, demostraciones en
directo, espacios gastronómicos y actividades participativas. Además, el
evento servirá como punto de encuentro para profesionales y
aficionados, fomentando el intercambio de conocimientos y experiencias.
Con esta inauguración, la feria abre sus
puertas, un año más, reafirmando su papel como motor de dinamización
económica y social, así como espacio de promoción de la actividad
cinegética y de las tradiciones ligadas al mundo rural.

Miles de personas, en su mayoría familias completas, se dieron cita
tanto en los variados stands instalados en la plaza central y sus calles
colindantes como en los espacios abiertos donde se desarrollaron las
actividades paralelas. Además, también acudieron a los salones donde se
organizaron la exposición de pintura y la bonita muestra de taxidermia.
En la inauguración acompañaron a las autoridades municipales los alcaldes de otras localidades y el mítico Ismael Tragacete. El pregón corrió a cargo del maestro taurino y cazador Eugenio de Mora.
Gastronomía y producto local
Entre los stands, además de ropa, complementos, bebida y comida,
había productos propios de Illana, como el queso de José María Mejías,
la miel de la Alcarria o los torreznos fritos. El sábado hubo una
degustación de migas para trescientas personas y, el domingo, una de
paella manchega.
Actividades para todos
Entre las actividades abiertas destacaron los recorridos de caza, con cerca de un centenar de escopetas, y la tradicional carrera de galgos
sobre cuatrocientos metros en una zona de regadío, con cuatro carreras
de la general de cinco perros cada una y seis galgos más en la categoría
de cachorros.
Llamaron mucho la atención los majanos artificiales con seguimiento de perros al olor del conejo o del zorro y, sobre todo, una novedosa exhibición de una paloma y buchones haciendo la corte en celo, de la mano de Hurones La Barranca. También destacó la cetrería, con el gran duque y halcones de Adolfo, delegado de cetrería en Castilla-La Mancha.
El calendario estuvo repleto de visitas y actividades, además del
pasacalles con música lugareña y una orquesta por la noche para los
jóvenes. Los niños pudieron hacerse su propio tirachinas en un taller
centrado en este artilugio tradicional.
En una localidad muy aficionada a la caza y a los toros, no pudo
faltar una exposición de animales vivos ni «El Marqués», un torero
retirado por un accidente que estuvo herrando una yegua delante del
público. También se llevó a cabo la creación de una imagen de madera
utilizando únicamente la motosierra, con mucha destreza.
Una feria para todas las edades y para todos los gustos. Ahí radica
el éxito. No solo es de caza: es de campo, tradiciones y añoranzas
campesinas.
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